Otoño.

Es otoño y las lluvias, a ratos,

minan el suelo.

Vivas como la sangre

que circula por nuestras venas,

 

crecen sin remedio

las flores y hierbas vistosas.

Ora sale el sol, ora se esconde,

y pasan nubes cargadas de gotitas húmedas.

 

¡Otoño ya has llegado!

con tu lluvia intermitente,

dejaste atrás el verano,

y nos anuncias el invierno.

 

 

Mientras.

Mientras salga el sol

y la primavera suceda al verano,

tenremos un rayo de luz, al menos,

que haga crecer la hierba,

 

que haga a la yema

convertirse en frondosa flor,

que haga a mares, ríos y arroyuelos

ser el espejo del cielo.

 

Mientras nazcan niños y niñas,

y los primeros gritos

de sus voces nos inunden

de vitalidad poderosa

 

tendremos la esperanza

de encontrar algunos y algunas, hombres y mujeres,

justos entre miles de hombres

injustos ,y que su empuje

 

y nuestra ayuda y unión

sirvan para limpiar

el rostro inhumano

de este nuestro planeta.

 

Mientras yo me mantenga en vida

seguiré siendo yo mismo, sin dejarme llevar por otros y otras,

y quien me conozca completa y subjetivamente

sabrá que no estoy de acuerdo

 

ni con mentalidades herméticas,

adornadas de forma falsa exteriormente,

pero vacías en su interior,

y oscuras como el fondo de un pozo.

 

Ni con cobardes que apoyan las ideas

de sus siervos, por no tener ideología propia,

yaciendo todos ellos en el lecho de la absoluta ignorancia

de los valores humanos.

 

Tiro al blanco.

Con tu cuerpo en mi mente

anduve aquella mañana

después de una noche

donde te conocí en la cama.

 

Con tu mirada y tu boca

almorcé al mediodía;

se mezclaban con la sopa,

y el postre ya me sobra.

 

Y ahora sólo pienso

en la ropa que mañana

llevarás puesta;

en tus zapatos,

y en tu vestido,

 

si llevará botones,

o llevará cremallera,

en tu figura recortada

en la tenue luz de mi habitación.

 

En cómo mejor quitártelos

con mis manos, en la

misma cama donde

el martes te conocí.

 

Un lobo estepario como yo

suele cazar en soledad,

hace unos días te conocí,

apunté al aire y acerté en el blanco.

 

 

Terceto.

Es un joven que enamora a todas

aquellas doncellas con quien se cruza;

como hace con la abeja la amapola,

en la primera cita pica alguna

 

en el anzuelo de pescar amores,

mas en el intento se queda muda

la boca de aquel mozo que destella

 

sensualidad y amor por donde pisa

él sabe enamorar y no se entera

de que además tiene que hablar con ellas.

Escala.

Luciérnagas y murciélagos,

criaturas de la noche,

danzad juntos cantando

frente al mundo fugaz.

 

Frente al mundo de los hombres

avariciosos, y pobres

de espíritu y de luz.

Sus almas vacías, estériles.

 

Nace un árbol en el monte,

un hombre lo talará,

un manantial de agua pura,

el hombre lo secará.

 

Criaturas de lo eterno

bailad al mundo efímero,

la danza de la vida,

la danza de los tiempos.

Adivinanza evidente.

Una gran y bella estrella

aparece con gran ímpetu.

se divisa desde lejos,

al fondo, en el horizonte.

 

Esa vasta y fina estrella

no tiene madre, ni padre

ni hermanos ni vecinos,

su origen nadie conoce.

 

Pero, todo el que la alcanza

nunca queda indiferente,

y se ve harto atraído

por su ciclónica fuerza.

 

La órbita de nuestras vidas

gravitada está por ella,

por la colosal estrella

cuyo nombre es...amor.

Acerca de conelcielocomoespejo

Poemas, relato corto, y opinión.

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